Así como Boris Karloff y John Carradine en el ocaso de sus carreras probaron suerte en pequeñas producciones en suelo mexicano, Paul Naschy también se animó a trabajar en Latinoamérica y en el año 2005 participó en esta extravagante producción brasilera titulada Um Lobisomem na Amazônia.
La acción inicia con una pareja siendo perseguida y asesinada en el bosque por una criatura que debido al título de la película asumimos que es un hombre lobo. Seguidamente tenemos a Paul Naschy hablando con su fiel asistente Zoltan (Guará Rodrigues) sobre la maravillosa oportunidad que tienen al poder trabajar en un punto del Amazonas de difícil acceso. Su personaje es el típico científico loco propio de las películas de ciencia ficción de los años 50, alardea de saberlo todo acerca de los aminoácidos y que eso le permitirá crear vida a su antojo. De hecho Zoltan es mitad hombre, mitad bestia y parece que ha sido este científico el responsable de su creación.
Es evidente que este personaje es un hombre de grandes horizontes y así nos lo confirma su adoración por la obra de Adolf Hitler, en especial los trabajos relacionados con la eugenesia a cargo del Dr. Mengele, de quien posee un diario con los detalles de los experimentos más secretos que realizó en los campos de concentración. Pero el alumno siempre supera al maestro y con absoluta seguridad afirma: "Mengele era un genio pero yo le he superado".
Pero es hora de ponerle nombre al personaje de Paul Naschy, ¿no les parece? En un principio mientras rememora qué lo llevó al Amazonas menciona que en su día tuvo una isla, pero que fue destruida cuando sus mutantes lo traicionaron. Más adelante Pentesiléia (Joana Medeiros), la reina de unas amazonas también creadas en laboratorio, es la primera en llamarlo por su nombre y le dice... Moreau.
Podría decirse que la película tiene tres historias simultáneas que eventualmente convergen al pasar la marca de los 40 minutos. En primer lugar tenemos a este ambicioso científico con la meta de perfeccionar su técnica de crear vida así como también curar la terrible enfermedad que lo consume, luego está la investigación policial en torno a las muertes que vemos en la escena de apertura, y por último, un grupo conformado por cinco jóvenes y su guía que van a un sitio conocido como "El claro del infierno" para hacer turismo y probar una planta alucinógena llamada daime.