Películas B

Las producciones más geniales del séptimo arte

9.10.16

La dinastía Drácula (1980)

Publicado por Marcel |

La segunda reseña del mes de octubre le corresponde a un favorito de los lectores de este blog, como lo es el cine mexicano, en esta oportunidad con otra historia de vampiros con La dinastía Drácula, de la mano de Alfredo B. Crevenna a quien ya tuvimos en este espacio hace casi 2 años con El pueblo fantasma.


La película comienza en el año 1595 en plena ejecución de un hereje por parte de la Santa Inquisición. El pecador es Antonio de Orlaff (Kleomenes Stamatiades), duque de Talavera y señor de Montovanes, acusado de satisfacer su sed con sangre humana, practicar maleficios, sacrificar doncellas e invocar al Maligno. También recibe el cargo de practicar brujería porque los testigos afirman haberlo visto convertirse en perro, lobo, tigre y humo. Debido a la naturaleza de sus actos no es condenado a la hoguera como era costumbre sino ejecutado clavándole una estaca en el pecho y sepultado en tierra no consagrada.


De todo aquello fue testigo Madame Kostov (Erika Carlsson), quien juró que cuando hubieran transcurrido 300 años volverían en la primera luna llena para así reinar juntos nuevamente. Lo que nos lleva a la época en la que se ambienta La dinastía Drácula, finales del siglo XIX, concretamente durante el año 1895, momento en el cual Madame Kostov vuelve a México con el interés de adquirir la hacienda en representación del barón Van Helsing.


Bueno, si esta mujer trabaja para Van Helsing entonces no hay nada que temer, ¿no? ¡Craso error, estimados lectores! Para no levantar sospechas estos vampiros son tan astutos que han decidido ocultar su identidad empleando el nombre de quien ha sido uno de sus enemigos más famosos. Pero su llegada a tierras mexicanas coincide con la muerte de varios habitantes del pueblo, todos ellos hallados sin una sola gota de sangre en su cuerpo y con las características y temibles marcas de colmillos en su cuello.


Más allá de estos deslices con algunos habitantes de poca importancia, el barón Drácula (Roberto Nelson) se comporta como todo un caballero con los dueños de la hacienda y en un primer momento intenta comprar la propiedad de forma civilizada. No obstante, ante las negativas de don Carlos Solórzano (Rubén Rojo) y doña Remedios Montovanes de Solórzano (Magda Guzmán), decide recurrir a los métodos que mejor conoce y una noche hace que doña Remedios caiga en un profundo trance y siga los pasos de su antepasado Antonio uniéndose a la dinastía.


Pero la vida no es fácil ni siquiera para un chupasangre inmortal. Tras el entierro de doña Remedios su viudo concierta una cita con el barón para acceder a su petición y venderle la hacienda; pero su hija Beatriz (Silvia Manríquez) al enterarse de esta decisión monta en cólera y le indica que jamás consentirá vender esa hacienda que tanto significó para su madre. Pues nada, a matar a la hija también.


Afortunadamente para Beatriz, no está sola ante la amenaza del vampiro. Ramiro Fuentes (Fabián Aranza), su novio y el médico encargado en realizar las autopsias de todas estas víctimas recientes, desde el primer instante sospechó de la presencia de esta criatura y con la muerte de doña Remedios y su posterior tumba vacía pudo convencer de una vez por todas al padre Juan (José Nájera) de que la existencia del no muerto va más allá del folklore de Europa del Este. Entre ambos tendrán que actuar con rapidez y entereza si quieren detener a Drácula, Madame Kostov y la inminente resurrección de Antonio de Orlaff.


La dinastía Drácula es una película más rica en diálogos que en acción, pero no por ello deja de ser interesante y recomendable. Dentro de su bajo presupuesto las cosas están bien hechas, el vestuario bien cuidado (salvo Madame Kostov al comienzo de la historia que lleva una prenda más propia de los años 80 que del siglo XVI) y la aparición del vampiro en forma de murciélago tiene un aspecto bastante creíble, nada de hilos visibles. Algo que no podemos decir de muchas producciones de vampiros que han pasado por este blog. Los efectos especiales y la edición sí están lejos de ser perfectos; por ejemplo, cuando alguna de estas criaturas se transporta de un lugar a otro es visible el corte en la imagen que da paso a la siguiente escena. Sin embargo, vale la pena verla si son amantes del género porque además es toda una rareza, no encontré un tráiler para ella y al momento de publicar esta reseña tiene apenas 36 votos en IMDb.

Madame Kostov en una indumentaria digna del Maestro de Manos: The Hands of Fate

2 comentarios :

Ron Corcobado Mirrota dijo...

Justamente estaba pensando...en una movie de horror por las fechas! gracias!!🙏

Ron Corcobado Mirrota dijo...

Justamente estaba pensando...en una movie de horror por las fechas! gracias!!🙏

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