Iniciamos el sexto mes del año con una película francesa de bajo presupuesto estrenada durante el año 2010 y que gracias a unos fansubs en inglés que aparecieron hace unos meses ha comenzado a ser conocida lejos de su país de origen.
La película inicia con una pesadilla que sufre Angela, la protagonista de esta historia, en donde ve en el ascensor a su vecina desangrándose por los ojos. Posteriormente visita a un psicólogo y le informa de las novedades en unos sueños que parecieran estar ocurriendo desde hace tiempo.
El psicólogo hábilmente le pregunta si no habrá algo más entre ella y esa mujer, porque todos sabemos que lo más lógico es pensar en cierta conexión sexual si sueñas que le sacaron los ojos a tu vecino. No obstante, ese recurso sirve de excusa para ver en liguero a la susodicha vecina de origen rumano y sus amiguitas, gracias a que Angela en ese momento recuerda una noche que se acercó a su apartamento para pedirle amablemente que bajara el volumen de la música. Podrá tratarse de una producción de bajo presupuesto, pero François Gaillard y Christophe Robin, sus creadores, no escatimaron a la hora de conseguir actrices bonitas y vestirlas con ropita sexy.
La historia avanza y los sueños continúan hasta que una noche se hacen realidad y Angela se topa con el cadáver de Anna Maria Draghinescu, quien ha sido brutalmente asesinada en apartamento. Regresar al suyo y notificar a las autoridades nos hubiese privado del resto de la trama, así que entra a la escena del crimen y, no conforme con eso, hace un desastre rompiendo la bola de cristal de la difunta (ah sí, se ganaba la vida de ese modo).










































