Películas B

Las producciones más geniales del séptimo arte

17.5.10

Cannibal Campout (1988)

Publicado por Marcel |

Imagino que muchos de ustedes, amantes del cine de bajo presupuesto, conocen la sensación de alegría que queda después de haber disfrutado mucho viendo una película a la que le habían entrado con las más bajas expectativas. Ese fue mi caso con Cannibal Campout.


Me enteré de ella por pura casualidad y no tenía más referencia que su ficha en IMDb, con un 2.5/10 de puntuación y una lista de actores en donde curiosamente todos los personajes usaban el nombre de pila real de los actores que los encarnaban. Ahora puedo decir con toda sinceridad que no me arrepiento de haberle dedicado 90 minutos de mi vida a esta poco conocida pieza del cine de terror amateur.

La historia inicia con un grupo de amigos (dos parejas) que deciden emprender el típico viaje hacia un bosque alejado de todo contacto con la civilización. En una estrecha carretera de tierra son recibidos cuchillo en mano por dos tipos bastantes sospechosos (sospechosos más allá de los cuchillos, eh!). De por sí, uno de ellos es ver al famosísimo Torgo de Manos: The Hands of Fate, incluso tiene el mismo gracioso andar como el no tan fiel guardián del Amo. Cabe decir que en mi opinión ese es el personaje que se come la película (y no es un chiste sobre canibalismo).

12.5.10

Mongolian Death Worm (2010)

Publicado por Marcel |

A partir del título de esta película de SyFy Channel, la primera aquí reseñada si no me equivoco, pueden inferir más o menos todo lo que verán en ella. Primeramente tenemos una trama ambientada en Mongolia; en algún momento de dicha trama cada uno de los personajes será aterrorizado por gusanos y por último, es probable que muera una considerable cantidad de gente. Honestidad no le faltó a sus creadores.


Dos historias se desarrollan simultáneamente. Por un lado se encuentra una pareja de doctores pertenecientes a una ONG, ellos deben llegar a un pueblo llamado Sepegal, cuyos habitantes están bastante enfermos y necesitan asistencia médica cuanto antes. Por el otro, tenemos a una refinería en donde nada pareciera funcionar correctamente y el hombre a cargo es un tipo de lo más sospechoso, prácticamente lo único que le falta es una camiseta que diga "Villano" para terminar de despejar cualquier duda.

Sé que las películas de SyFy Channel corren la misma suerte que las producciones de The Asylum, la mayoría de las personas simplemente las aborrecen por su falta de originalidad, presupuesto y la presencia de actores poco conocidos; aunque a mí me parecen bastante válidas para pasar el rato. En Mongolian Death Worm la historia es lineal y a su vez uno puede ir adivinando con alto grado de acierto todo lo que ocurrirá a lo largo, pero siendo sinceros en ningún momento me aburrí.

Si bien formalmente de comedia la película no tiene nada, es inevitable no detectar en estas producciones ciertos diálogos absurdos que arrancan una sonrisa. Mi favorito es el siguiente (tras amordazar al tipo que llegó a supervisar lo que ocurría en la planta, el villano se da cuenta que de todos modos su plan no marcha como esperaba):

- We're going on plan B.
- What is plan B?
- I don't know yet.


Pero no desesperen queridos lectores, sería incapaz de terminar esta reseña sin antes mostrarles algunas imágenes de los gusanos.


Diseño inspirado en Alien.

Las consecuencias de no llevar el casco de seguridad.

Por cierto, dentro del reparto destaca el personaje de Daniel, interpretado por Sean Patrick Flanery; me recordó mucho a Jack Burton en Rescate en el Barrio Chino.

2.5.10

Pyasa Shaitan (1984)

Publicado por Marcel |

Si la memoria no me falla, creo que esta es la primera película de las aquí reseñadas que he visto en una lengua que no comprendo y sin subtítulos. Por lo tanto, como ni siquiera puedo estar seguro de haber entendido la trama, este artículo tendrá más imágenes de lo habitual, las cuales son tan geniales que comprenderán por qué vi esta película a pesar de la falta de subtítulos.


Empecemos con la presentación de los actores tras la escena inicial.


Extrañamente ni el cíclope ni Rashmi aparecen a lo largo de la película (o al menos no en esa forma)

Pyasa Shaitan, cuyo título se traduce al inglés como Thirsty Devil según esta página (que de paso ofrece una muy completa reseña en inglés de alguien que también la vio sin entender el idioma), es una película india rodada en 1984 y dirigida por Joginder Shelly. Por lo que entendí, la trama presenta a un hombre que venera a un demonio y le provee jovencitas vírgenes cada noche para saciar su sed de sangre y obtener a cambio poderes o qué se yo. Los problemas empiezan cuando este hombre pareciera haber hallado a una mujer que realmente ama y se niega a ofrecerla en sacrificio, lo que desata la ira del demonio y éste en castigo decide arrebatarle su juventud, convirtiéndolo en un débil e indefenso anciano.


El polifacético Joginder y los grandes efectos de Pyasa Shaitan. 

Pero la película es muchísimo más que eso, están las escenas de canto tan habituales en el cine hecho en Bollywood; unos efectos enormes como los palos de madera que se convierten en serpientes, los esqueletos danzarines superpuestos en determinadas escenas, las plagas que libera el demonio y los rayos que salen desde sus ojos y los del poseído. Además hay algo de factor sleaze, puede verse un pezón por un momento y en un par de ocasiones aparece una mujer en ropa interior, la cual no logré determinar si estaba gorda o embarazada. En pocas palabras, que la película es de amplio espectro y debería poder complacer a todos los amantes de esta clase de cine.


Más allá de la barrera idiomática, si ustedes son de esas personas que en el pasado han disfrutado con los efectos especiales de las producciones filipinas, malayas o indias de los '70 y '80, estoy seguro que no serán defraudados por Pyasa Shaitan.

Como curiosidad, mencionar que según un comentario en la web con la reseña en inglés, esta película no es más que una edición barata de otra filmada en 1978 bajo el nombre de Vayanadan Thampan, pero por una razón u otra, la que es más conocida en la actualidad es la copia y no la original. Aunque sobre ediciones de ese estilo ya estamos más que acostumbrados en este blog.

Traducida al inglés con un título tan prometedor, algo me decía que podía llevarme una decepción con Kyûketsu Shôjo tai Shôjo Furanken y toparme con una película llena de potencial que se quedara a mitad de camino. Afortunadamente, una vez más volví a equivocarme.


Si ustedes, al igual que yo, tras ver otras películas japonesas consideran sobreactuados a los personajes de aquel país, en Vampire Girl vs. Frankenstein Girl encontrarán una representación todavía más exagerada de tal imagen y con el factor adicional de una importante presencia de gore en pantalla. Para muestra lo mejor es que vean la escena inicial de la película en el siguiente video.


Vampire Girl vs. Frankenstein Girl Opening Scene

Distraído por toda la sangre y cada uno de los personajes, la trama prácticamente no me interesó. No obstante, para los interesados en saber de qué va la historia, ésta se desarrolla en una escuela a donde ha sido transferida una tímida estudiante que guarda un gran secreto: es una vampira. Dicha estudiante además, se fija en el novio de la hija de un científico bastante rarito; y desde el momento en que la chica vampiro le regala al chico en cuestión un bombón de chocolate por el día de San Valentín, se empiezan a generar los enfrentamientos.


Y cuando menciono que para mí los personajes estuvieron incluso por encima de la trama, es porque hay elementos tan hilarantes como el grupo de las chicas ganguro o el club de las chicas que encuentran placer cortándose.

Esta película la vi hace un tiempo pero no la había reseñado porque sinceramente no sabía qué decir de ella. A diferencia de la mayoría de las producciones que aquí recomendamos, no pareciera que el presupuesto de Attack of the Killer Hog haya sido una limitación; eso o sus creadores sacaron petróleo con los recursos que tenían a su disposición, puesto que la edición y los efectos especiales están muy bien logrados.


Y es precisamente su trama la que me hizo considerarla merecedora de un lugar en este espacio; no tengo la menor duda de que sus creadores debieron estar bajo los efectos de alguna droga bastante potente mientras plasmaron sus ideas y rodaron la película. La historia se desenvuelve en la psicodélica y violenta ciudad de Kimanga, en donde la aparición de una nueva droga (shumango) parece haber enloquecido a todos sus habitantes y desatado una ola de crímenes ejecutados por un feroz cerdo de peluche.

Como no hay mucho más que puedo agregar acerca del argumento, considero que para hacerle justicia a esta película debo apelar a lo visual, por lo que en esta oportunidad la reseña estará compuesta en su mayoría por imágenes de varios momentos que me parecieron destacables.

Un dibujo animado.

Un médico brujo de aspecto bonachón.


La presentadora del noticiero.


La banda sonora.

El día de hoy tendremos de la oportunidad de hablar acerca de otra película uruguaya, Rumbo a la oscuridad, que al igual que Plenilunio fue dirigida por Ricardo Islas.


Esta historia de ciencia ficción con tintes de terror comienza con un grupo de jóvenes y adultos que se reúnen en Colonia con el fin de comunicarse con seres extraterrestres. El contacto es realizado a través de una pequeña de 12 años, quien es poseída temporalmente y durante esos instantes escribe los mensajes enviados por esta misteriosa y avanzada civilización.


Con gran similitud a lo predicho en el Apocalipsis bíblico, los "amiguitos de la luz" (como los llaman los ingenuos miembros del grupo) anuncian con fecha exacta un período de 3 noches y 3 días durante el cual en la Tierra reinará una penumbra absoluta y que servirá como un proceso de purificación y cambio para el planeta.

Ricardo Islas nuevamente se aventura a combinar la dirección y la actuación interpretando a Luis, un enigmático viajero vestido de negro que sin suerte intenta alertar acerca de los peligros que tendría el eventual encuentro inicial concertado por los alienígenas y la verdad detrás de los venideros días de oscuridad.

8.2.10

Birdemic: Shock and Terror (2008)

Publicado por Marcel |

Para bien o para mal, el mundo del cine nunca deja de sorprenderme. En lo que respecta a la cuestión que nos atañe hoy día, cada vez que siento que he descubierto lo peor de lo peor del séptimo arte, al poco tiempo siempre aparece otra cinta que la supera con creces.


El caso de Birdemic: Shock and Terror es tan especial, que mientras la veía sólo pensaba en cómo era posible que al director y a los actores no les diera vergüenza participar en una producción de un nivel tan pobre. Las actuaciones son las habituales de una película amateur; la trama se desarrolla a paso de tortuga, al punto que puedo afirmar sin exagerar que no sucede absolutamente nada durante los primeros 45 minutos; por otro parte, los efectos especiales son los más ridículos que haya visto en mi vida.




El argumento es bastante básico: sin aparente motivo alguno, centenares de águilas comienzan a atacar a los seres humanos. En un par de oportunidades, primero en boca de un científico y luego por parte de un hippie, se le atribuye la culpa al calentamiento global, pero Birdemic es una película demasiado inepta como para crear conciencia. Aunque no lo dicen en la película, se puede inferir que estas aves son terroristas suicidas, puesto que cada vez que impactan contra alguna estructura explotan.

20.1.10

Dominion (1992)

Publicado por Marcel |

Dominion ha sido mi segunda incursión al tan denostado género de las películas grabadas en video (o SOV por sus siglas en inglés). Representa además un 2 x 1, puesto que se trata de una película dirigida por Todd Sheets, un director de culto dentro del mundo del cine de terror de ultra bajo presupuesto.



La historia es bastante simple, comienza en el pasado cuando vemos a una niña que se sorprende al encontrar en la ventana de la casa a su hermano muerto. Ante la duda de tan sospechosa aparición, la pequeña opta por tomar un crucifijo y apuntarlo hacia donde se encuentra su hermano para ver su reacción. Lo dicho, estaba muerto y probablemente bajo influencia de las fuerzas del mal.



De vuelta al presente, nos encontramos con una investigación policial que busca hallar a los responsables de una serie de homicidios con características de rituales. Desesperados por la falta de pistas, los detectives aceptan con cierto recelo la ayuda de una señora que dice conocer el misterio que se encierra detrás de los crímenes cometidos. Sorpresa, sorpresa, se trata de la misma niña del comienzo sólo que algo mayor.



Algo escépticos todavía, los investigadores oyen el relato de cómo un pequeño niño se unió a las fuerzas del mal décadas atrás y que ahora está planeando el gran regreso de su amo y señor mediante un concierto de metal; y son sus vampiros quienes han estado cometiendo los macabros asesinatos en la ciudad. Dicho batallón de vampiros recibe el nombre de Dominion.

Qué puedo decirles, Dominion en IMDb tiene apenas 1,7/10 y la calidad de video e imagen son las propias de una película de su condición y probablemente nunca se haga merecedora de una restauración, pero a mí me entretuvo un montón, nunca me aburrí y al final eso es lo que vale. ¿Que en el concierto supuestamente debería estar media ciudad y al final sólo se ven cuatro gatos? No importa. ¿Que hay un absurdo e innecesario paseo en carreta? No importa. ¿Que las actuaciones y los efectos dejan mucho que desear? Menos me importa.



Los mejores momentos:

  • La niña al inicio supuestamente escribiendo cuando simplemente se limita a pasar rápidamente el lápiz por encima de la hoja.
  • El ¡JA! (quienes hayan visto la película sabrán de qué hablo)

Nota curiosa: La banda sonora de la película está a cargo de una agrupación llamada Enochian Key, en la cual Todd Sheets es todo un hombre orquesta puesto que él mismo toca las dos guitarras, el bajo, la batería y el teclado. Al menos eso fue lo que dicen en esta página.


No puede existir una película de vampiros sin una escena así

9.1.10

Suburban Sasquatch (2004)

Publicado por Marcel |

Estaba por perder la fe en el entretenimiento que pueden brindar las películas de ultra bajo presupuesto tras los chascos que me llevé con The Crate y Devils Moon; menos mal que descubrí Suburban Sasquatch y me permitió recuperar la fe en la humanidad.



Del mismo modo que procedí con Mega Shark vs. Giant Octopus, antes de proseguir quisiera que vieran el siguiente video, el cual corresponde a una de las escenas iniciales y es una perfecta muestra de lo que pueden esperar a lo largo de toda la película.


Habiendo visto el video es poco lo que me queda para revelarles. Pie Grande se encuentra suelto en un pequeño poblado aterrorizando a sus habitantes, dejando a su paso muerte y desolación. Aunque para ser precisos Pie Grande no es más que un eufemismo para describir a un hombre en traje de gorila, pero como punto positivo vale mencionar que al menos no se nota cierre alguno al disfraz.



6.1.10

Devils Moon (2004)

Publicado por Marcel |

A veces pienso que películas así de ineptas existen únicamente con el fin de darle ánimos a las personas que, sin conocimiento cinematográfico alguno, sueñan con algún día poder hacer una película con sus amigos.



El argumento de Devil's Moon en líneas generales puede sonar sensato en comparación al de muchas otras películas de terror: un empleado es despedido por su jefa al comienzo de la historia y más adelante se reencuentran cerca de un bosque mientras son perseguidos por un asesino en serie. Simultáneamente, en una especie de subtrama, en el mismo bosque hay tres aprendices de bruja que están organizando un ritual para honrar a alguna clase de dios.

Aquí lo que falla estrepitosamente es la ejecución, los errores de edición son tales que les dejaré una composición de imágenes correspondiente a la secuencia en donde Allison (la protagonista) es raptada por el asesino. En el primer cuadro le está poniendo teipe en la boca, en la segunda ya no tiene el teipe y pareciera ser de noche, en la tercera ya se ha liberado, conserva el teipe y vuelve a ser de día. Todo eso sucede en cuestión de minutos.