Películas B

Las producciones más geniales del séptimo arte

29.7.13

El asesino X (1955)

Publicado por Marcel |

Este ha sido un mes de poca actividad, no porque haya visto menos películas de lo habitual sino porque las últimas semanas se han ido o bien en producciones de mayor presupuesto o bien películas tan nefastas que no tenía nada que contarles sobre ellas. De hecho, la película con la que cerraremos el mes de julio es de un corte más serio de lo que solemos reseñar en este blog y se trata de un drama penitenciario dirigido por el gran Juan Bustillo Oro: El asesino X.


Para quienes no lo conozcan, Juan Bustillo Oro fue un talentoso director y guionista mexicano, quien falleciera en 1989 en Ciudad de México, la misma ciudad que lo vio nacer 85 años antes. Hasta ahora yo solo había visto dos películas suyas, ambas de 1934 y tan buenas que aprovecho la ocasión para recomendárselas: Dos monjes, en donde se desempeñó como director y guionista; y El fantasma del convento, colaborando junto al director Fernando de Fuentes en la elaboración del guión. El asesino X, producida dos décadas más tarde, me ha mostrado a un Juan Bustillo Oro igualmente efectivo en la dirección y guión de un género distinto y lamentablemente a día de hoy es un título que continúa sin estar disponible en DVD. Tuve que conformarme con verla gracias a una emisión del canal De Película.

La película comienza por el final, con un hombre hablando con un guardia y lamentándose por no haber podido obtener ninguna confesión del preso recientemente ejecutado. Pasan los créditos de presentación y seguidamente vemos al mismo hombre presentando el contenido del expediente #320462, con el caso del estado de California contra el señor X por homicidio con todas las agravantes, y dirigiéndose a la cámara para contar la historia de este hombre. Este caballero es el señor Harrison García (Carlos López Moctezuma), alcaide de la prisión.


Bajo la solemne voz de un narrador que empieza su relato diciendo "Esta es la sombría historia de un hombre cuyos pasos ya no resuenan en la tierra", vemos al protagonista usurpar la identidad de un tal Robert Francis para ingresar a la residencia de Frank Richards y ultimarlo de cinco disparos; a pesar de la insistencia de este Richards por darle una importante suma de dinero como parte de todo lo que le correspondía.


Como habrán podido notar, los nombres de los personajes son anglosajones y ya les mencioné que la trama se desarrolla en Estados Unidos, concretamente en el estado de California; en concordancia con ello todos los carteles que se ven en las calles se encuentran también en la lengua de Shakespeare. Todo eso da lugar a un detalle simpático y es que siempre se hace hincapié en el origen mexicano del asesino y durante el juicio se menciona el acento característico que tiene al hablar en inglés, si bien todos están hablando en español y todos los integrantes del reparto son mexicanos.


Si bien el asesino se entrega voluntariamente tras cometer el crimen, este se refugia en una amnesia deliberada a fin de ocultar no solo su móvil sino también su identidad. En consecuencia, por obra de los periodistas y los mismos policías empieza a ser conocido por los nombres de "señor X" o "asesino X"; y una vez dentro del sistema penitenciario, simplemente como reo 10826. No obstante, nosotros como espectadores conocemos que su verdadera identidad es la de Carlos Encinas (Manuel Fábregas), un hombre que escapó desde muy temprana edad de su México natal y a quien su madre ha reconocido en los artículos que han sido publicados en la prensa respecto a este misterioso delincuente anónimo.

Esta película de paso me sirvió para enriquecer mi vocabulario con el adjetivo proditorio.

Su madre, la señora Encinas (Doña Prudencia Griffel), le escribe una carta al alcaide manifestándole su angustia al notar un gran parecido entre el acusado y su hijo al que no ve desde hace más de veinte años. En este punto la historia cae en el melodrama típico del cine mexicano de esa época y el carcelero Harrison García se conmueve por ser él mismo hijo de una mujer mexicana y abandona temporalmente su cargo para ocuparse de la defensa del señor X.

7.7.13

Massacre Up North (2001)

Publicado por Marcel |

Massacre Up North es un largometraje canadiense dirigido, producido, escrito y protagonizado por Paul Stoichevski, en lo que hasta ahora ha sido su único trabajo cinematográfico tanto al frente como detrás de las cámaras. Para aumentar el encanto de esta película, a pesar de ser del 2001 fue distribuida solo en VHS por Rogers Video, una compañía que, tras una breve búsqueda en internet, me parece que ha dejado de existir.

Para los nostálgicos, el escaneo completo de la caja de esta cinta se encuentra en VHSCollector.

La película abre con una pareja intimando dentro del auto en un lugar solitario, de pronto son sorprendidos por alguien en una armadura medieval y ejecutados sin piedad.


De allí la historia retrocede 20 años y vemos a una familia pasándola bien, un día de picnic con los dos hermanos jugando mientras los padres preparan la comida. El papá le echa una cantidad excesiva de combustible a la parrilla y las brochetas se prenden en llamas, a él no se le ocurre nada mejor que tomarla y arrojarla lejos, con tan mala suerte que cae justo en la carpa donde se había escondido su hijo mayor, quien se incendia sin piedad. Es tan absurdo, tan demencial, tan... mágico que las palabras no le pueden hacer justicia. Viendo la película tuve que repetir esa escena y ahora mientras escribo esta reseña la puse de nuevo.


Con una calidad actoral digna de una telenovela de mi país o de las películas de SyFy Channel, otro momento memorable y mágico lo encontramos en la escena siguiente, con el pequeño Leslie hospitalizado y sus padres hablando con el médico, quien les informa que las quemaduras en su rostro son de tercer grado y que las cirugías no podrán devolverle el viejo aspecto a su hijo.


A partir de ahí vemos a Leslie luchando por retomar su vida con apenas 12 años e incapaz de conseguirlo. Por un lado es víctima de la crueldad de sus compañeros de clases y por el otro tiene a unos padres que parecieran no darle importancia a sus problemas y siguen adelante con su vida, enfocándose en Patrick, su hermano menor. No es de extrañar que una noche se obstine de la situación y electrocute a los padres mientras se duchaban.

Bien pudo ganarse la vida como luchador, pero se dejó llevar por el resentimiento.

Después tenemos a Leslie ya con 18 años y ejecutando a unos compañeros de clase que no dejaban de burlarse de sus cicatrices. Allí entra en escena un personaje genial, que es el del Detective Pagluca (Labe Kagan), un policía lleno de clichés y que cada vez que llega a un sitio en donde se ha cometido un homicidio dice algo como "Esa es una gran cantidad de sangre" (That's a hell of a lot of blood).

Bill Rebane fue uno de esos directores de cine que, junto a otros nombres como Jerry Warren o Andy Milligan, me parece que su obra es mucho más deficiente que la del vilipendiado Ed Wood, al punto de no conseguir brindar ninguna clase de entretenimiento. Su corta filmografía nos dejó títulos como Monster a-Go Go o Rana: The Legend of Shadow Lake; hoy nos toca habla de su segunda película: Invasion from Inner Earth.


Producida por Bill Rebane y dirigida por "Ito" a secas (un seudónimo de Rebane), todo quedó en familia al basarse en un guión de su esposa Barbara. Si tuviera que decirles todo lo que está mal con Invasion from Inner Earth bien podría empezar por su poster. En primer lugar el título no es el correcto puesto que agrega un "the"; segundo, en la película no hay ningún Enterprise rosado; no hay esquiadores en toda la película y por último, las dos personas que aparecen ahí ni siquiera participan en esta producción.

En la película es muy poco lo que ocurre, al punto que esta reseña tendrá menos imágenes de lo habitual porque fue poco lo que encontré digno de mención. Podría contarles que todo empieza con un hombre que se dirige a un grupo en una reunión y les habla de cierta enfermedad que se ha propagado, después vemos a gente corriendo por las calles en medio de un ataque de pánico y posteriormente la acción pasa a Jake (Nick Holt) y Sarah (Debbi Pick), dos hermanos que viven en una cabaña, alejados de la civilización.


Jake es piloto y sus servicios han sido contratados por tres científicos que se encuentran ahí para realizar cierta investigación (en ningún momento se da más detalles al respecto). No obstante, lo que encuentran es desolación y gente muriendo sin explicación alguna, por lo que deciden que lo más prudente es regresar a la casa de Jake y averiguar qué es lo que está sucediendo.

24.6.13

Nurse Sherri (1978)

Publicado por Marcel |

Corría el año 1978 cuando Al Adamson se sumó a la ola de películas sobre posesiones demoníacas tras el éxito de El exorcista 5 años antes. Los entendidos suelen coincidir en que Nurse Sherri es de lo mejor de la filmografía de Al Adamson; aunque quienes estén familiarizados con la obra este director estadounidense sabrán que eso no es mucho decir, sin embargo debo reconocer que al menos no sufrí como cuando vi Blood of Ghastly Horror.


La película comienza con los integrantes de un culto religioso esperando en el desierto a que su mesías, Thomas Reanhauer (Bill Roy), logre resucitar a uno de sus seguidores, quien luego de tres semanas de fallecido presenta un aspecto bastante descompuesto.


En un irónico giro del destino, mientras Reanhauer se desgañita diciendo cosas como "¡Resucita William!", sufre lo que parece ser un infarto y es llevado de emergencia a un hospital. Los médicos hacen todo lo posible por salvarle la vida pero no lo consiguen y el espíritu de Reanhauer ingresa al cuerpo de la dulce y amable enfermera Sherri Martin (Jill Jacobson). ¿Su objetivo? Vengarse de los médicos a los que considera responsables de su muerte.

Una producción caracterizada por sus grandes efectos.

Rápidamente la nueva personalidad de Sherri entra en acción y los muertos empiezan a acumularse sin que nadie dé parte a la policía. Del mismo modo su novio y médico del mismo hospital, el doctor Peter Desmond (Geoffrey Land), se niega a la idea de internarla para que reciba ayuda psiquiátrica a pesar de que la ha visto actuar de forma extraña y hablar con la voz de un hombre.


Asimismo hay una subtrama romántica entre Marcus (Prentiss Moulden), un ex jugador de fútbol americano que ha quedado invidente, y la enfermera Tara (Marilyn Joi). Convenientemente Marcus posee conocimientos sobre vudú gracias a que su abuela era practicante y es quien le explica a Tara y a su amiga Beth que deben quemar los restos del "demonio" para que abandone el cuerpo de Sherri.


Como buena película de Al Adamson se nota que lo que estamos viendo no es la versión original de la película sino un producto al que se le han ido agregando escenas y no siempre de forma coherente. Por un lado tenemos las escenas de Stevens (J.C. Wells), un miembro de la secta que por alguna razón sabe que Reanhauer continúa provocando dolores de cabeza después de muerto e insistentemente intenta averiguar el lugar en donde fue enterrado para incinerar sus restos. Eso da pie a una escena absurda en la que el Dr. Desmond, para ese punto de la historia ya plenamente consciente de que algo raro le ocurre a su chica, se niega a facilitarle la información porque considera que Stevens se halla en estado de ebriedad. Lo que sigue es una persecución en el desierto al borde de la muerte con los autos tocándose y todo por esa nimiedad.

20.6.13

Forest Primeval (2008)

Publicado por Marcel |

Para el día de hoy tenemos cine contemporáneo con esta película de los hermanos Polonia titulada Forest Primeval. Esta película es distribuida a través de Tempe Entertainment desde el 19 de febrero de 2008, justo seis días antes del repentino fallecimiento de John Polonia.

The woods... are bleeding.

La película empieza con un hombre que se encuentra cazando en el bosque mientras su novia lo espera dentro del vehículo en otra zona. De pronto ocurre un fuerte temblor que libera a cierta criatura diabólica que se hallaba oculta en una cueva y a nuestro intrépido cazador no se le ocurre nada mejor que decir "¡Rayos! Eso fue un temblor. Mejor voy a echar un vistazo" (Damn! That was an earthquake. I'll better go check this out) y deja su arma apoyada en un árbol mientras se marcha a investigar. El resultado es el esperado.

A la izquierda la tenebrosa cueva de papel.

Después de los créditos iniciales pasamos a una escena en el presente en donde una mujer despierta sobresaltada en lo que posteriormente descubrimos es un hospital psiquiátrico. La mujer se llama Camille (Cindy Wheeler) e intenta relatarle a un médico su versión de los hechos.


La historia regresa al pasado reciente para repasar los acontecimientos que llevaron a Camille a terminar ingresada en un psiquiátrico. Aquí tenemos un pequeño error en la estructura de Forest Primeval, porque supuestamente todo esto lo está contando ella desde su cama en el hospital y por ende no podría conocer los detalles de la travesía de Reggie y Lou hacia Skull Mountain, pero asumamos esto como una concesión que debemos hacer como espectadores para disfrutar del argumento.

16.6.13

Rescue Force (1989)

Publicado por Marcel |

Retomamos el cine a color pero no así la modernidad con el VHS de una película dirigida, escrita y producida por Charles Nizet, de quien ya hablamos en este blog hace unos meses con Help Me... I'm Possessed.


Nos encontramos ante una película de muy bajo presupuesto en donde predominan los personajes comunicándose por teléfono o radio, casi siempre con la cámara alejada o con la mano tapando la bocina, presumo yo que el motivo de esto era para que no se leyeran los labios y poder doblar el audio posteriormente durante la edición con más facilidad. Sin exagerar creo que podría llenar la reseña con más de una decena de imágenes de distintas escenas en las que los personajes se encuentran interactuando de esta manera.


¿Pero a qué se debe este afán comunicacional? ¿Estamos acaso ante un simbolismo elegido por Charles Nizet para ilustrar el anhelo del hombre moderno por romper con el aislamiento que le impone un entorno urbano? Pues no, Rescue Force es una película sobre un comando de la CIA enfrentando a unos terroristas árabes y buena parte del metraje se va en mostrarle al espectador la logística operacional de uno y otro bando.


Este comando de la CIA es bastante peculiar puesto que es mixto y está conformado por agentes con nombre de playmate como Angel, Kiki o Kelly. Precisamente con ellas tres es la escena final de la película bebiendo champagne en un jacuzzi. Irrelevante para la trama, sí, pero no me atrevería a calificarla de prescindible.


13.6.13

La strage dei vampiri (1962)

Publicado por Marcel |

En ocasiones me topo con producciones como esta de Roberto Mauri que me dejan un tanto indiferente respecto a la posibilidad de escribir una reseña o no, porque son la clase de películas que no son lo suficientemente malas para que terminen siendo divertidas pero que al mismo tiempo sin ser ineptas tampoco ofrecen nada nuevo dentro del género que representan. Sin embargo, como el principal objetivo de este blog siempre ha sido el brindarle homenaje y difusión al cine B, no está de más presentarles a La strage dei vampiri.


Esta producción italiana es más conocida por el título literal en inglés de Slaughter of the Vampires bajo el cual es comercializado el DVD de Dark Sky Films con un doblaje al inglés que deja mucho que desear y sin subtítulos; pero con una imagen restaurada con la que ya quisiéramos disponer para títulos más famosos y pertenecientes a estudios más importantes. Otros nombres bajo los que puede encontrarse este largometraje son los de Curse of the Blood Ghouls o simplemente Curses of the Ghouls.


Dentro de una historia de vampiros predecible como esta pero con una calidad de imagen tan atractiva y excelente fotografía, lo mejor que puede hacer el espectador a lo largo de los 78 minutos que dura es deleitarse con la belleza de Graziella Granata, quien interpreta a Louise, la mujer de Wolfgang (Walter Brandi), un aristócrata que atiende impotente a la pérdida del amor de su compañera, ahora que su voluntad es controlada por un misterioso conde que nadie pareciera conocer pero nadie cuestiona su origen.


Si bien el papel que encarna Dieter Eppler no da lugar para lucirse en demasía puesto que está limitado a apariciones efectistas con pocos diálogos, estéticamente el personaje del conde está muy bien logrado y pareciera sacado directamente de una película del expresionismo alemán.

Estrenada justo al comienzo de la década de 1960, esta película de Phil Tucker conserva toda la estética y características de otras producciones de ciencia ficción de bajo presupuesto rodadas durante los años '50. Si el nombre de Phil Tucker les resulta familiar es porque se trata de quien en 1953 dirigiera y produjera Robot Monster, todo un clásico dentro del mundo de las películas malas.


Dos extraterrestres provenientes de un planeta no identificado llegan a la Tierra con la misión de sabotear el programa espacial estadounidense. En un primer momento podría creerse que estos dos visitantes son comunistas o que de algún modo simpatizan con la Unión Soviética; sin embargo, sus intereses son otros y solo quieren evitar que la raza humana conquiste el espacio y así poder ellos organizar con calma una invasión a nuestro planeta. Para ello se apoderan de los cuerpos de dos terrícolas que acaban de fallecer en un accidente de tránsito y se ocultan en una cueva en una montaña cercana.


Dicha cueva queda cerca del famoso Cabo Cañaveral en Florida, lugar que desde 1950 es empleado por la NASA para el lanzamiento de cohetes, y le sirve perfectamente a estos invasores como punto de observación y ataque al momento de derribar cualquier cohete a los pocos segundos de despegar. El armamento que emplea Hauron (Jason Johnson) no luce nada mal si tenemos en cuenta que se trata de una película de bajo presupuesto.

Tecnología alienígena que no puede ser rastreada por los científicos locales

La única pista que tienen los militares y los científicos es un brazo recuperado por un guardia luego de que uno de los perros se lo arrancara de cuajo a un sospechoso que merodeaba la zona. Lo del brazo vendría a ser la nota cómica de The Cape Canaveral Monsters, puesto que Hauron vuelve a perderlo al poco tiempo de que Nadja (Katherine Victor) se lo hubiera cosido tras recogerlo del accidente automovilístico en el que obtuvieron sus cuerpos.

27.5.13

Cannibal Girls (1973)

Publicado por Marcel |

Así como en la anterior reseña nos despedimos anunciando el venidero DVD de Wonder Women, hoy proseguimos las reseñas del mes con una película del mismo año que ya fue restaurada como se merece y se encuentra disponible en DVD. Se trata de Cannibal Girls de Ivan Reitman, apenas el segundo largometraje para el hombre que posteriormente se encargaría de dirigir películas como Meatballs, Stripes o Ghostbusters. Aquí se desempeña además como productor y guionista, por lo que es sin lugar a dudas el padre de la criatura.


La mayor curiosidad con esta película es la que anuncian en su poster: la presencia de una señal de alarma que suena justo antes de las escenas violentas para que el espectador sensible tenga tiempo de taparse los ojos y no ver nada sangriento; en el momento que todo regresa a la normalidad se oye un timbre para avisarle que ya puede seguir viendo. Lamentablemente para nuestras preferencias, el gore es mínimo y solo se ve al asesino blandiendo un arma y posteriormente la víctima cubierta de sangre. De todas maneras, para aquellos a quienes le moleste el sonido de advertencia, el DVD incluye una segunda pista de audio sin él.


Pero el timbre y el nombre de Ivan Reitman no son los únicos aspectos dignos de mención en Cannibal Girls. El hombre en la pareja de novios que llega a Farnhamville a pasar unos días de descanso es nada más y nada menos que Eugene Levy, el señor Levenstein y padre del protagonista en American Pie. Debo admitir que de no haber visto su nombre no lo habría reconocido jamás.

20.5.13

Wonder Women (1973)

Publicado por Marcel |

Damos inicio a la semana con una coproducción filipino-estadounidense de los años 70 que combina varios de los elementos característicos del mejor cine B. Tenemos a una científica loca con planes imposibles ayudada por un batallón de mujeres lindas y sexys con las que hará frente a un galanazo sobreactuado que busca detenerla a como dé lugar.


La científica que les menciono es la eminente doctora Tsu (Nancy Kwan). Una mujer de un gran genio que opera en una remota isla y que ha hecho posibles —y de una forma relativamente sencilla— los trasplantes de cerebro y cualquier otro órgano; lo que en consecuencia hace que sus clientes sean personas adineradas pero muy enfermas o de avanzada edad, que buscan en ella la posibilidad de iniciar una nueva vida con salud y juventud.

La mente criminal que da vida a esta película.

Para llevar a cabos sus trasplantes  la doctora Tsu requiere de materia viva, nada de andar por ahí profanando tumbas o robando morgues como algunos de sus predecesores, ella requiere material de primerísima calidad y por ello envía a sus guerreras a secuestrar deportistas de primer nivel.


Quizás lo más llamativo de esta película sea la presencia de Sid Haig, el hombre encargado de dar vida al Capitán Spaulding en varias películas de Rob Zombie. En Wonder Women lo vemos muy a gusto atendiendo asuntos burocráticos varios y sirviendo a los chanchullos de la Dra. Tsu.


En la escena a la que corresponde la imagen anterior, Gregorius (Haig) le informa a la doctora de un problema que ha surgido con uno de los atletas raptados, un jugador profesional de jai alai por el cual la aseguradora Lloyd's de Londres tendría que pagar una indemnización de 500 mil dólares en caso de no aparecer, así que han contratado los servicios de Mike Harber para dar con su paradero.