Películas B

Las producciones más geniales del séptimo arte

25.5.14

Invader (1992)

Publicado por Marcel |

Invader es una película de la que estoy seguro que muy pocos han oído hablar. Fue realizada en el año 1992 con un presupuesto muy limitado y solo pudo ser completada gracias a una inyección de dinero de Menahem Golan, quien por ello posteriormente fue reconocido en los créditos como productor ejecutivo.


Pero bajo presupuesto no tiene por qué ser sinónimo de baja calidad y este segundo largometraje de Philip J. Cook así lo demuestra. La acción comienza desde el primer minuto con un pequeño contingente de la Aviación que es emboscado por quienes a simple vista parecieran ser otros militares estadounidenses.


A la mañana siguiente en el lugar de los hechos convergen tres de las figuras principales de Invader: el coronel Faraday (Rick Foucheux) de la Aviación, el capitán Harry Anders (A. Thomas Smith) del Departamento de Defensa y el periodista Frank McCall (Hans Bachmann) del tabloide National Scandal. En un primer momento no notan nada fuera de lo común respecto a cualquier otra escena con varios muertos por arma de fuego, pero uno de los cadáveres los deja desconcertados por completos al parecer como si hubiese sido calcinado.


La animosidad entre estos tres personajes es más que evidente, pero las circunstancias hacen que vuelvan a encontrarse a las pocas horas, cuando McCall consigue escabullirse en una base militar donde estrenarán el F-23, un nuevo modelo de avión invisible para los radares. Un extraño desperfecto en la computadora del avión hace que este se estrelle y desate el caos en esa base militar. McCall es descubierto y puesto bajo custodia por órdenes del capitán Anders, pero unos militares parecieren tener otros planes y lo trasladan a otro lugar de la base para interrogarlo.


Anders y su compañero Harvey Briggs (Robert Biedermann) se percatan de lo sucedido y junto al coronel Faraday empiezan a darse cuenta de que el accidente del F-23 es apenas la punta del iceberg y que hay problemas mayores en esa base militar, como por ejemplo unos soldados que se comportan como autómatas o la interrupción en las comunicaciones.


En este punto de la historia es donde entra de lleno el componente extraterrestre en forma de platillo volador con altavoces que se proclama como autoridad máxima del lugar y corta de raíz cualquier amenaza que se presenta. Mientras tanto, Anders y McCall abordan un F-117B con el objetivo de llegar hasta Washington y así alertar al gobierno central, al tiempo que desde tierra el coronel Faraday busca crear una distracción que les permita despegar.

Vampire Vixens from Venus es una sexy comedia de mediados de los años 90 dirigida y producida por Ted A. Bohus cuya trama gira en torno a un trío de venusinos que llega a nuestro planeta en busca de cierta droga que se encuentra disponible en el cuerpo de los hombres terrícolas justo en el momento de mayor excitación sexual.


Estos visitantes de Venus tienen un aspecto bastante repulsivo, un tipo pícnico y baboso que mágicamente se transforma en el de una despampanante mujer terrícola al manipular los botones de su brazalete.


Mientras Omay (Leslie Glass) lidia con un brazalete defectuoso que le impide adoptar una forma apta para el planeta Tierra, Shirley (Theresa Lynn) y Arylai (J.J. North) consiguen rápidamente su primera víctima y al extraerle todo el líquido vital la dejan arrugada como una uva pasa.


El siguiente paso para nuestras chicas es encontrar un sitio que les sirva como centro de operaciones mientras recolectan la ansiada droga y para ello seducen a un trío de nerds que sucumben con facilidad a sus encantos.

29.4.14

El Charro de las Calaveras (1965)

Publicado por Marcel |

El Charro de las Calaveras representó el debut como director de Alfredo Salazar, un nombre de gran relevancia dentro del cine mexicano de bajo presupuesto, siendo sus aportes más destacados como guionista. Ocupando ese rol contribuyó, por ejemplo, con obras como la trilogía de la momia azteca o la recientemente reseñada en este blog Santo en El tesoro de Drácula. En esta oportunidad también es suyo el guión, por lo que debemos considerarlo a él como el mayor responsable del resultado del producto.


Lamentablemente no encontré información sobre la historia detrás de esta película, ya que me habría gustado saber si se trata de una fallida serie de televisión que en la actualidad ha sido reeditada como película y distribuida en un DVD con una calidad de imagen bastante buena. Mi sospecha surge a raíz de que los casi 90 minutos de duración están divididos claramente en tres historias en las cuales el Charro debe enfrentarse a clásicos del terror como lo son el hombre lobo, el vampiro y el jinete sin cabeza.

En un recóndito lugar del México rural la población vive atemorizada por las muertes que ha venido cometiendo una criatura que solo ataca durante la luna llena y que ha sido bautizada como el "lobo humano". En ese mismo pueblo vive nuestro protagonista, el Charro de las Calaveras (Dagoberto Rodríguez), un misterioso enmascarado al estilo del Zorro que luego de que unos bandidos asesinaran a sus padres juró combatir el mal y decidió usar un antifaz porque él "representa a la justicia y la justicia no tiene cara". En medio de la amenaza simpatiza inmediatamente con el pequeño Perico (Gabriel Agrasánchez) y acepta su petición para quedarse a pasar la noche en compañía de su madre (Alicia Caro), su padrastro y el cuidador Cleofas (Pascual García Peña).


En un no tan inesperado giro en los acontecimientos pronto descubrimos que el lobo humano es nada más y nada menos que Luis Salvatierra (David Silva), padrastro de Perico. Al Charro tampoco le toma mucho más tiempo averiguarlo después de que una extraña mujer con aspecto de bruja y loca lo llevara al cementerio para que un muerto saliera de su tumba y le dijera "El actual lobo humano que asola esta región es don Luis Salvatierra".


Que todos lo sepamos no impide que el lobo humano acabe con la vida de la mamá de Perico, quedándose este totalmente desamparado por la coincidente desaparición de su padrastro. El Charro decide adoptarlo y se produce un último enfrentamiento entre él y la bestia. Fin.


¿Fin? ¡Pero si apenas va media hora de película! Ya va, ahora hay un vampiro en pantalla y acaba de matar a un inerme campesino. Ha dado inicio una segunda historia y vemos al trío sobreviviente de la primera yendo a caballo al pueblo de San Andrés, en donde están ocurriendo cosas muy extrañas. Pero ya va, no estamos viendo exactamente al trío sobreviviente, Perico ha sido reemplazado por otro niño y a Alfredo Salazar no se le ocurrió mejor cosa que un diálogo forzado entre el Charro y Cleofas:

- Ojalá estuviera Perico aquí.
- Ya sabes que se quedó en la escuela.


Así como cuando hace un par de años reseñamos Caperucita y Pulgarcito contra los monstruos, hoy toca hablar de otra película que combina géneros tan dispares que se dificulta juzgarla. Podría decirse que La nave de los monstruos toma como punto de partida la típica película de ciencia ficción que durante la década anterior había sido popularizada en Estados Unidos para agregarle toques de comedia y musical cortesía de Eulalio González, así como ciertos elementos de western por el lugar donde se desarrolla la historia y hasta vampiros, por algo que descubrirán más adelante.


El planeta Venus atraviesa una gran crisis, como consecuencia del "mal atómico" todos los hombres del planeta han perecido y eso por razones obvias amenaza la continuidad de la especie. Por ello le encomiendan una importantísima misión a Gamma (Ana Bertha Lepe), comandante en jefe de la fuerza interplanetaria, quien en compañía de Beta (Lorena Velázquez), nacida en el planeta Ur pero adoptada como venusina, deberá recorrer la galaxia y secuestrar distintos ejemplares masculinos con el fin de llevarlos a Venus y aparearse con ellos.


La captura de estos especímenes no la presenciamos en pantalla, pero en el viaje de regreso en la nave se hallan Tagual, príncipe de Marte; Uk, rey del planeta de fuego (cualquiera que ese sea); Utirr, gran sacerdote del planeta rojo (imagino que se trata de uno distinto a Marte); y Zok, proveniente de un planeta cuyos habitantes se vieron reducidos a esqueletos por culpa de la radiación atómica.


Todos los monstruos dispuestos en el mismo orden que fueron nombrados en el párrafo anterior.

20.4.14

Fist of Jesus (2012)

Publicado por Marcel |

Fist of Jesus es un cortometraje español que me hicieron llegar la Semana Santa pasada pero a pesar de lo mucho que lo disfruté, por un motivo u otro pasaron las semanas sin que lo reseñara y al final me pareció mejor esperar a la siguiente para hacerlo durante una fecha especial. Se trata de un corto de 15 minutos realizado por Adrián Cardona y David Muñoz junto a un grupo de amigos a los que un presupuesto de apenas mil euros no les fue impedimento para presentar un producto diferente, entretenido y cargado de gore.


Jesús de Nazareth (Marc Velasco) se encuentra predicando ante un grupo de seguidores pero es interrumpido por Jacobo (Salvador Llós), padre de Lázaro (Roger Sotera), para entre lágrimas comunicarle que su hijo ha muerto.


Jesús le pide que tenga fe y le recuerda que él es la resurrección y la vida. Que todo aquel que crea en él, aunque haya muerto, vivirá. Confiado en sus súper poderes le asegura a Jacobo y a sus seguidores que están a punto de presenciar un milagro.


¡Y qué milagro! Tal vez porque llevaba un día entero muerto o quizás porque era la primera vez que Jesús intentaba este truco, pero el resultado no es precisamente el deseado y Lázaro regresa a la vida convertido en zombie, trayendo consigo el apocalipsis.

Hoy nuevamente nos toca hablar de una película mexicana y el honor le corresponde a una película del gran Santo, a quién no teníamos en este blog desde hace cuatro años cuando reseñamos Santo vs. El Estrangulador. Al igual que en aquella oportunidad dirige nuevamente René Cardona, un nombre que se está haciendo habitual acá luego que el mes pasado reseñáramos Vacaciones de terror, dirigida por su nieto.


Los seguidores de Santo bien saben que este aguerrido enmascarado no conocía límites y se desempeñaba exitosamente en todo tipo de roles. Santo en El tesoro de Drácula nos lo presenta como un físico nuclear que anuncia una atrevida teoría según la cual sería posible viajar en el tiempo descomponiendo en partículas el cuerpo del sujeto. Sus colegas no dudan ni un instante en ridiculizarlo, pero su amada Luisa (Noelia Noel), hija de su colega el doctor César Sepúlveda (Carlos Agostí), se ofrece como voluntaria para el experimento y así darle a Santo la evidencia que necesita. En cierto modo este punto de partida me recuerda a la regresión que Eduardo Almada (Ramón Gay) le hizo a su prometida en La momia azteca una década antes.


Esta máquina creada por el propio Santo transporta a Luisa a una época que pareciera situarse a finales del siglo XIX y en donde ella es hija de un tal profesor Soler (Jorge Mondragón), quien ha llamado a su viejo amigo el profesor Van Roth (Fernando Mendoza) con el fin de que examine a su hija por el terrible malestar que la aqueja. Un malestar que empezó en la mañana que despertó con dos curiosas marcas en el cuello.


En ese lugar hay un misterioso conde que pareciera estar obsesionado con Luisa, el nombre de este noble extranjero es Alucard (Aldo Monti). ¿Entendieron? ¿No? No importa, el profesor Van Roth se los explicará con la ayuda de un espejo:

Drácula siempre tan astuto.

El profesor Van Roth es todo un experto en estos temas vampíricos y gracias a un sabueso da con la cripta del conde Drácula, para luego clavar una estaca en su pecho y así impedir que pueda causar más daño. En el ataúd contiguo Van Roth y Soler descubren a Luisa, pero justo antes de que los cazavampiros repitan en ella el mismo procedimiento, Santo consigue llevarla de vuelta a 1969. Quizás se estén preguntando cómo sabía Santo que la vida de Luisa corría peligro. Pues la explicación es muy sencilla, esta tecnología es tan avanzada que incluye un monitor a través del cual se puede ver el pasado incluso si la persona que viajó no se encuentra en escena. Maravilloso.

28.3.14

The Terror Beneath (2011)

Publicado por Marcel |

Desde hace casi tres años que no hablábamos de una película producida por el canal SyFy y hoy toca cambiar eso con la reseña de The Terror Beneath o, como terminó siendo conocida posteriormente, Seeds of Destruction.


Quienes ya hayan visto otras producciones de SyFy deberían saber a qué se están enfrentando porque la historia a grandes rasgos sigue la fórmula de siempre: un inesperado acontecimiento de gran importancia pone en peligro la vida de miles de personas y los protagonistas tendrán que hacer frente a las adversidades y evitar una catástrofe absoluta. La principal novedad en Seeds of Destruction es la presencia de un componente religioso, no por propaganda o adoctrinamiento sino porque la trama gira en torno a unas semillas provenientes del Jardín del Edén, las cuales fueron halladas por la doctora Jocelyn Stein (Stefanie von Pfetten) siguiendo instrucciones del doctor Jeremy Frame (James Morrison), quien al poco tiempo la apartaría del proyecto valiéndose de pobres excusas.


El Dr. Frame se queda trabajando con Matthew Kyle (Nicholas Carella) y con un tal Noel (Daniel Bacon) de apellido desconocido. El objetivo de su investigación es reactivar estas semillas y que puedan repoblar el planeta para recrear el ambiente del que disfrutaron Adán y Eva. Digamos que la trama es algo así como Jurassic Park pero con plantas y poco presupuesto.


Las cosas evidentemente se tuercen nada más al empezar la película porque Kyle es un tipejo ambicioso y malintencionado, al que poco le importan las advertencias del Dr. Frame e igual roba una semilla para venderla en el mercado negro. Del intercambio son testigos Kate (Luisa D'Oliveira) y Joe (Jesse Moss), una pareja de ambientalistas que se encuentra en el lugar para grabar a quienes vierten desechos tóxicos en unas viejas minas. Los compradores se ponen un tanto nerviosos al descubrir la presencia de la pareja de activistas, asumiendo que están en complicidad con Kyle y este, al ver que su vida corre peligro, intenta huir sin éxito, dejando caer al suelo la probeta con la codiciada semilla mágica.


¿A qué no saben lo que ocurre después? Al ser ese el lugar elegido por algunos empresarios inescrupulosos para deshacerse de sus desperdicios tóxicos, la semilla reacciona violentamente y empieza a crecer de forma agresiva, acabando con todo lo que la rodea y cubriendo grandes extensiones de territorio en apenas minutos y ciudades enteras en cuestión de horas.

19.3.14

Vacaciones de terror (1989)

Publicado por Marcel |

El azar ha querido que en un mismo mes me tope con dos películas de Pedro Fernández y en esta ocasión el turno le corresponde a Vacaciones de terror de René Cardona III, cuyo nombre seguramente le suene familiar a muchos porque tanto él como su padre y su abuelo fueron muy prolíficos a lo largo de sus carreras cinematográficas. Hace unos años en este blog reseñamos una película dirigida por su abuelo, El enmascarado de plata, quien falleciera en 1988 y al que su nieto le dedica esta película en los créditos finales.


Vacaciones de terror no es que sea demasiado terrorífica y ni siquiera son unas vacaciones propiamente dichas, ya que la familia solo sale de paseo por el fin de semana, pero aun así y a pesar de unos cuantos clichés en el argumento, es una producción bastante entretenida y que poco a poco va construyendo la tensión necesaria para alcanzar el clímax durante el último tercio de su duración.

Para justificar mi acusación de los clichés puedo decirles que la historia comienza en el pasado con una bruja (Andaluz Russell) que está siendo quemada en la hoguera y que aprovecha los instantes finales de su vida para arrojar una maldición sobre los habitantes del lugar. Muchos años después, la familia del exitoso arquitecto Fernando (Julio Alemán) hereda la casa que se encuentra en el lugar de los acontecimientos ya mencionados y aprovechan el fin de semana para ir a conocer la propiedad.


Esta parte de la trama es algo lenta mientras René Cardona III aprovecha para que los personajes realicen un reconocimiento del lugar y nosotros nos vayamos familiarizando con cada uno de ellos. La tan ansiada casa de campo resulta ser poco más que una ruina y la esposa del afortunado heredero no tiene ningún reparo en hacérselo saber ("Está horrenda"). Su marido por su parte insiste en ver el vaso medio lleno y se las promete muy felices ("No seas pesimista. Recuerda que soy arquitecto").


La feliz pareja tiene tres hijos: Jaimito (Carlos East Jr.), Luisito (Ernesto East) y Gaby (Gianella Hassel Kus) y en las escenas iniciales Lorena (Nuria Bages) le informa a Fernando que serán padres por cuarta vez. Es la pequeña Gaby la que se verá involucrada en el siguiente cliché, puesto que en un pozo de la vieja casa que ahora está seco, encuentra una muñeca a la que se siente atraída inmediatamente. Ella lo ignora, pero nosotros sí sabemos que esa muñeca perteneció a aquella bruja que pereció en la hoguera. Es una especie de Chucky con esclerosis lateral amiotrófica dado que solo mueve sus ojitos, pero a pesar de ello hace bastante daño.


Todavía debo presentarles a dos de los personajes más importantes, especialmente si tenemos en cuenta que son ellos los que se quedan en la casa resistiendo hasta el final los embates del mal. Se trata de Paulina (Gabriela Hassel), la sobrina de Fernando, y Julio (Pedro Fernández), su enamorado. De Paulina debo decir que su cara me resultaba familiar y al consultar su filmografía supongo que la habré visto en Agujetas de color de rosa o alguna otra telenovela que hayan dado en mi país porque su participación en la gran pantalla se detuvo en 1990 con Infierno en la frontera. El personaje al que da vida Pedro Fernández es un joven sin oficio conocido y con una gran afición por las ciencias ocultas; a mi modo de ver la suya es la actuación más floja dentro de los adultos que participan en Vacaciones de terror, pero le achacaría la culpa a René Cardona III al darle líneas y escenas tan tontas.

Pedro Fernández experimentando con la ingravidez.

12.3.14

Satan's Black Wedding (1975)

Publicado por Marcel |

El día de hoy reseñaremos nuestra primera película de Nick Millard, famoso principalmente por ser el director y guionista de Criminally Insane, película que comparte DVD con su secuela, Criminally Insane 2, y con Satan's Black Wedding, que es la película de la que hablaremos a continuación y en la cual Millard aparece bajo el seudónimo de Philip Miller.


Que sea una producción de bajo presupuesto no impide que su creador se permita una referencia culta y Satan's Black Wedding da inicio mostrando los créditos sobre imágenes de las Pinturas negras de Goya. Acto seguido conocemos a Nina Gray (Lisa Milano), quien tal vez poseída por una fuerza superior decide acabar con su vida cortándose las venas. La pobrecita hace un desastre dejando todo lleno de sangre, pero finalmente lo consigue y logra reunirse en la oscuridad con el príncipe del averno.


A ese pueblo ubicado al norte de California llega su hermano Mark Gray (Greg Braddock), un actor de Hollywood que por culpa de sus obligaciones profesionales no había mantenido contacto con su hermana durante los dos últimos años. A pesar de ello le sorprende que ella se haya suicidado y decide quedarse en el lugar con el objetivo de averiguar cualquier cosa que se le haya podido pasar por alto a la policía. No contribuye en lo absoluto a la confianza que pueda depositar en los investigadores que Mark consiga en el piso el dedo mutilado de su hermana cuando supuestamente ya habían levantado la escena del crimen.

Le aseguro que los muchachos dejaron todo bien limpio. Aquí tiene la factura.

Con una duración de apenas 1 hora si algo podemos agradecerle a Millard es que no se anda con rodeos. Nina vuelve de la muerte convertida en vampiresa y recibe instrucciones de acabar con la vida de todos sus familiares para sellar el pacto y complacer al Maligno. La situación se convierte en un baño de sangre porque estos son los vampiros más desprolijos que haya visto en todos mis años de ver películas del género.

¿Recuerdan esos dientes de vampiros con los que jugábamos en nuestra infancia? Nick Millard también.

7.3.14

Trampa infernal (1990)

Publicado por Marcel |

El día de hoy hablaremos de otra producción mexicana, en este caso un slasher al más puro estilo de Friday the 13th. Trampa infernal es además una película hecha en familia, fue dirigida por Pedro Galindo III y producida por Eduardo y Santiago Galindo. Tiene como atractivo adicional la presencia de Pedro Fernández y Edith González entre los personajes principales.



Una partida de paintball nos presenta a Nacho (Pedro Fernández) y Mauricio (Toño Mauri), dos jóvenes que por lo visto compiten por todo y la victoria suele caer del lado de Nacho. Mauricio es de mal perder y le pide la revancha a Nacho, planteándole una suerte de combate final: dirigirse a un lugar llamado Filo de Caballo y cazar a un oso que supuestamente ya ha acabado con la vida de otros cazadores.


La novia de Nacho, Alejandra (Edith González), no está del todo conforme con la decisión de su pareja, pero al igual que los demás se decide a acompañarlos. Total, ¿qué podría salir mal en un paseo junto a dos jóvenes temperamentales y armados? El grupo lo completan los escuderos de Nacho y Mauricio, Charly (Charly Valentino) y Javier (Armando Galván); además de las novias de Mauricio y Javier, Viviana (Adriana Vega) y Carlota (Marisol Santacruz).


Antes de adentrarse en el bosque hacen una escala en la casa rodante de un individuo llamado Jeremías, quien a pesar de la decoración hippie de su tráiler vende granadas y armas automáticas. Lo básico para ese domingo en el que amaneces con ganas de cazar un conejo para el almuerzo. Don Jeremías trata de advertirles sobre los peligros que encierra Filo de Caballo, pero su risa socarrona y su intento de venderles un fusil de asalto por 1 millón de pesos hace que estos jóvenes incautos desestimen sus palabras.


La acción transcurre con total fluidez y no hay mayores rodeos para descubrir que en el bosque mora un misterioso enmascarado, quien de paso dispone de un buen arsenal de armas y ha llenado la zona de trampas. Con lo torpes que son Viviana y Carlota tampoco hay mayores rodeos y rápidamente presenciamos las dos primeras muertes sin que el asesino tenga que gastar ni una sola bala. La ubicación junto a una fuente de agua puede que rememore a Jason Voorhees y su Crystal Lake y el aspecto del asesino quizás recuerde a Michael Myers, pero su mano derecha es todo un homenaje a Freddy Krueger.